Bifurcación nocturna



apriétame contra tu pecho desnudo
capitel nocturno hundido en tu identidad
víveme en la piel que se esparce 
trémula       delgada           tibia 
adhiéreme a tu constelación                             
llena mis vacíos       abre mis espacios 
desgaja con premura mis vestidos
sostenme toda la noche entre tus piernas
en dilatado vuelo           en infatigable ascenso
hazte paso hasta la diadema de mi boca
pernocta en ella            disipa mis desiertos
             hoy no importa quién nos espera en casa....


Perderse


Mi pasión crece sin contornos
pero tus ojos miran otras calles
y no ves
no absorbes mi boca
que te busca
decides perder-te esto que soy

irreductiblemente
inexorablemente   
  prefiero    

d-e-s-m-e-m-b-r-a-r  
   mi  memoria

escapar en mi propio secreto
despertar de las ruinas del olvido
descubrir mis huesos
ya mis versos prohibidos
no serán para ti

...

De a poquito te voy queriendo




De a poquito te voy queriendo
en                                 f r a g m e n t o s
para sentirte en  lo que nos une
de a trozos                           a destiempo
en horas y deshoras             de a poco me entrego
me doy                                       me das
            boca, uñas, epidermis
            saliva y hálito ardiente
me muestro                               yo criatura    
                  pliegues, muslos, tallos, hojas
                  el amor es un ancla en el rocío
                   que de tanto en tanto gotea
                                     i n f i n i t a m e n t e
                                     donde sólo los ángeles saben
              de a poquito…                   de a poco…
                                          tengo
                        que                          amar(te)

ANTES, YO ERA. (LUIS BRITTO GARCÍA)




Antes, yo era un ser humano. Tenía acceso a los olores, los colores, los sonidos, las formas, los sabores, ante mí desfilaban las personas, ocurrían cosas. Luego se me ocurrió leer libros, y poco a poco elegí, más que el sonido, la palabra que simboliza el sonido; más que el sabor y el tacto, la palabra que simbolizan sabores y tactos. No conocí personas, conocí sucesiones de palabras estampadas en olorosa tinta que describían personas; elegí no padecer miedo, sino descifrar la narración del miedo; creí pensar, cuando sólo conectaba entre sí palabras que describían los pensamientos de otros. Poco a poco los objetos en mi universo se fueron sustituyendo por palabras: la progresión del tiempo, por el suceder de períodos; mi conciencia de existir, por un vasto olor a papel y a tinta, a veces a grafito, a veces a cueros, a veces a cola. Alrededor de mí construí los muros de libros y al final no sé cómo entré en ellos, me dirigieron, me asimilaron, me absorbieron golosamente, secamente (...)

Ahora, soy esto. He mirado lo que era mi mano y sólo veo unas palabras que dicen antes yo era un ser humano. No hay antebrazo, sólo veo otras palabras que dicen: tenía acceso a los olores, a los colores. Así en parcos vocablos se va agotando mi cuerpo: donde dice poco a poco los objetos en mi universo se fueron sustituyendo por palabras, es el ombligo; y la conciencia son palabras de este párrafo que dicen ahora soy esto, estas líneas en que me defino, sólo palabras, sólo tintas, sólo papeles yo que era un ser humano , concluyo aquí, ahora. Ahora, no soy sensaciones, no soy ya emociones, no soy ya tripas, algo me ha ocurrido, palabras, nada más que palabras, ahora soy esto.

Poemas sueltos



I

sólo las nubes lloran
no las flores amargas de la tarde
sólo el sol besa en la despedida
de dos gaviotas en la playa


II

el espejo de las hadas rompió el hechizo
beberse los paisajes fue la sentencia
dejarse doler por la vida
estar aquí o allá
donde no se imagina
en el tiempo… en el tiempo…
sólo la poesía lo sostiene en la caída


III
Qué sabe el agua de la lluvia
Es gota   es sudor   es saliva
Qué sabe el verso de un poema
Es palabra   es llanto   es agonía

IV

las orugas la seguían
sombras ensangrentadas de historias
tierra austral en la memoria
epigramas en el tiempo
viviendo en pequeñas muertes
que migran al ayer

V

grita el trueno bajo el puente
ella corría, yo volaba
el silencio se había comido las palabras
incrustadas a un sudor de besos
de quien vino y se fue
al remoto vacío

VI

Céfiro me dio
las palabras perfectas:
“no te encontré, he vuelto”

Algunos tú



Tú    átomos de piel con labios
vía láctea atada al beso que calla
Tú     sombra terrestre iluminada
candado en el puente para no olvidar
farol de espejos cotidianos
nube azul deambulando
transeúnte de mis pasos
Tú     estruendo de palabras
Tú     grafía olvidada

                                 … Yo… 

te llevaste todo cuanto hubo en mi hálito
la caricia que se abría al viento entre las sombras
mi abrazo a la pelea de tu boca
el vórtice de mi piel desnuda
                                                           
                                                  no 
                                                     tuve 
                                                         m  i  e  d  o

Seré sólo labios


Seré sólo labios
la habitación de la esquina que miras
viaje horizontal en la almohada
el farol hecho eco de la vida
quizá humo desdoblado
superpuesto en pedazos
seré sólo labios
a la medida de la noche
cerradura imperfecta
en una casa vacía
anidando el silencio tras la cortina
seré sólo labios
que no has de besar
.

De aquellos días...


Cierro mis ojos
dibujo los tiempos del      nosotros
las horas de cabellos desatados
de días invernales entre sábanas
de piel y bocas estremecidas
y un mundo interno de silencios
de palabras ocultas
las tuyas
porque los ojos se nublaban
los míos
a menudo en las despedidas
en ese adiós
solía guardar tu aroma en mi bolsillo
lo apretaba entre mi mano
tu perfume y mis dedos
lo acariciaba: textura inmóvil y sabor liviano

no quiero abrir mis párpados
                        te llevo en mi bolsillo
                                                 creo estar viviendo

Mitad invisible



lee la mitad invisible que no escribí
allí estoy entre el vértigo de las líneas
en letras minúsculas habita el placer
de reencontrar lo que ya conoces
las palabras que nunca diré
me escribo en eso que no miras
en las entrañas de eso que sientes
en los fragmentos dibujados del verbo
allí, en cualquier sitio
tus ojos invencibles leyéndome
me escribo – pernocto
         me desarmo
                me entrego
                        me abro
                                soy mitad invisible
                                            en tus párpados

Mujer metáfora



Soy una mujer hecha metáfora
letra por letra me reparto
me consumo en el silogismo
que conjura la noche
y no sé en qué día de mis sueños habito
sobrevuelo en mis temores
desnudo las vidas que los demás me inventan
mientras tejo entre líneas la que vivo
soy una mujer hecha metáfora
soy una metáfora hecha mujer



El diagnóstico y la terapéutica (Eduardo Galeano)

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"El amor es una enfermedad de las más contagiosas. A los enfermos, cualquiera nos reconoce. Hondas ojeras delatan que jamás dormimos, despabilados noche tras noche por los abrazos, padecemos fiebres devastadoras y sentimos una irresistible necesidad de decir estupideces. El amor se puede provocar, dejando caer un puñadito de polvo de querer, como al descuido, en el café o en la sopa. Se puede provocar, pero no se puede impedir. No lo impide el agua bendita, ni lo impide el polvo de hostia; tampoco el diente de ajo sirve para nada. No hay decreto del gobierno que pueda con él, ni pócima capaz de evitarlo con garantía y todo. Por otro lado, no nos da risa el amor cuando llega a lo más hondo de su viaje, a lo más alto de su vuelo. Pequeña muerte, llaman en Francia a la culminación del amor en un abrazo, que rompiéndonos nos junta y perdiéndonos nos encuentra y acabándonos nos empieza. Pequeña muerte, la llaman; pero grande, muy grande ha de ser, si matándonos nos nace".

Del libro: "El libro de los abrazos"

Levemente...


"Ando, ando
si he de caer
que sea entre tréboles"


"Despliego mis
a l a s
vuelo encendida
intacta del
olvido y la memoria"



"a quien dibujó su cuerpo
 
en los espejos de la noche"
 

cuando el mundo pierde el matiz
caigo en plena
v e r t i c a l i d a d
hacia lo hondo, en tu búsqueda
por espacios lejanos
y aleteo de pestañas

me entrego al infinito de quimeras
para sentirte en el ahorasiempre

entre fuego de orquídeas
y cargamentos de relámpagos
no hay a t a d u r as
si la piel se vuelve luz
de porciones breves
en noches oscuras
dobladas entre pliegues
de algodones
de mis labios con los tuyos

vulnerable sobrevivo
al camino del presente y sus riesgos
lo t r a n s f i g u r o
bajo párpados cerrados
traigo junto a mi tu cuerpo
de líneas exactas
de voz noctámbula
de mirada diferente
en totalidad y fragmentos

acaricio con palabras este sueño
me adentro en mis sábanas
de seda y estruendo
invento colores en paredes blancas

para hallarme con tu boca
asirte entre un beso extenso
sin m i e d o s
no en otros brazos,
no en otros rostros
no en otras almas
hoy sólo necesito encontrarte

.
.

Quizá



"Nunca se sabe
cuánto más
hay que caminar
para llegar"
.
.
.
.
*ágape*

¿Cuánto tiempo?



No sé cuánto tiempo

podré sobrevivir

sin tu

BOCA


imagino tus labios heridos

para curarlos siempre con besos diversos

delineando travesías

con discursos sin palabras

lenguas solares en llamas

tocadas por ríos nocturnos

mientras…

las horas se bautizan con tu nombre

y en mi, como broche vehemente, algo bello

aún no cuantificable me estremece
.

Memorias del hombre que regresa del sueño



La palabra entre dos fuegos
él y ella solos en la espera
se palpan el corazón
y se besan
y están lejos y no.

El hombre sabe o quizás no sabe
sólo espera.


En su memoria hay lluvia
bruma de antiguas y distantes ciudades
olor de mar profundo
una sola mirada

En la oscuridad dice un nombre
y toca su cuerpo
no sabe si es el mismo que ha soñado
en él sólo hay vacío
memoria del campo de batalla
guerras ganadas y perdidas




Gregory Zambrano
(venezolano)

Silencio




Derramo el caldero de mis emociones sobre la piel

edifico puertas sin cerrojos

desnudo antiguos e-nig-mas

desalojo la sed entre los labios

anido en el apetito de tus manos

que me queman

más allá de los mapas y contornos

consumo re-li-gio-sa-men-te

el claroscuro predilecto

divago en el acicate de mi esencia

que resplandece en exceso

porque ya no rindo pleitesía

al big-bang del silencio

Inquietas ansias



“Somos cada día como la primera vez. Adivinamos en otros ojos nuestra búsqueda,
el momento del reconocimiento, para hallarnos, para respirarnos,
como respira la tierra a la lluvia”
                   Sara Mukhererjee




Me hablas de fragancias y sabores que despiertan
tu alma agobiada por los vapores cotidianos.
Entre pensamientos latentes y miradas expresivas
vibras y sientes
yo, aún temerosa
me dejo llevar por las inquietas ansias
que pueblan mi memoria
me refugio bajo tu manto acuarela
dibujo árboles desnudos
bebo de tu boca el néctar excitante
atizo placeres sin prorroga ni tiempo
desgrano tus ganas inaplazables
y tus instintos reprimidos
me acaricias, me elevas
entras, exploras, absorbes, pactas, te atreves…
invocas el éxtasis en mi pecho
allí quedo derrotada
entregada al suspirar de tu tacto en mi cuerpo
húmedo y palpitante
coincidiendo a tu ritmo y melodía
.
.
.
.
*agape*
.
.

De alas abiertas




¿Quien soy?… (Ya me dirán que estoy filosofando)… aparentemente es una pregunta simple, quizá hasta tonta, pero sé que todos nos hacemos esa interrogante en algún momento. Hoy me tocó a mí.


Yo soy lo que no soy… lo que no hago, lo que no tengo, lo que olvido, lo que amo. No finjo ser feliz, lo soy en ocasiones y la vida se vuelve ansias/deseos y otras veces esa alegría se duerme en el letargo de la ausencia donde lo sencillo se asemeja a lo inalcanzable. Así, vivo con mis demonios (que son muchos) y mis ángeles (que son más), con mis letras curvilíneas que atizan el trazo de mi sexo abrasador, con soplos de miedo y ganas en la piel.


Tal vez, soy en el mundo un habitante más que huye del bullicio cotidiano; sin duda no soy una mujer de facciones perfectas, ni medidas extraordinarias; me gusta el lado izquierdo de la cama porque está más cerca de la ventana, aún así, despierto en el derecho; tampoco tengo esa rara magia de amanecer peinada o maquillada; mis defectos internos inundan la almohada, las cortinas, mis libros, mi cepillo dental.


No baso mi vida en salones de belleza, pero sí en horas de silencio, de despertares, de pensamientos, de ronquidos entre sonrisas y lágrimas. Creo que soy como todos y a la vez distinta, un exótico personaje… y conforme a lo que soy dejo de ser lo que no quiero ser.

Mente volátil



“dónde, en qué momento, en qué palabra… se deja de querer
dónde, en qué lugar, por qué razón… se deja de sentir"
(Conchita: Dónde)


insondable espacio el de mi crédula habitación
sin sus palabras francas y sensitivas
queda sólo eso, mi habitación…
pared/iceberg
suelo/abismo
cama/anchura
ventana/muerte
luna/recuerdo
estrellas/fragilidad
pensamiento/alma
dentro de mi piel
cavilarte y no temblar
entre sueños de nada
con el andar del tiempo






Pienso, la mente estalla, levito entre purpúreos colores, vestido de hierro, coraza maldita, una calle vacía, nadie a quien esperar… más, me siguen ruidos convexos que atan su nombre a mi cama… allí sobrevivo, deambulo…espero una palabra que destile en mi boca el aire de sus voces. Esperanza. Camino amplio, el tiempo infame, sobredosis de silencio, mar/orilla, luz. Al filo, en un rincón, observo, es la realidad que sostengo como daga contra el estruendo; pesimismo confuso, dejadez del ser… Entre ausencias escribo, con versos delirantes, quizá tristes, porque no consigo arropar mi alma desde que se fue.





"Yo, con mis candados y mis llaves de aire,
yo, que escribo con humo..."

Julio Cortázar



Siento que he perdido mi centro, dónde camino, qué pienso, la cotidianidad hace hecatombe con mis palabras... qué circulo vicioso me invade... amor, locura, muerte, amor... un vicio, una rueda que aún no se detiene; soy (a veces) el ángel que no quiero ser... me desdoblo y me pierdo.

Mi alma tras tu huella



tras los ángulos estrechos de mi sombra
se articulan vocablos
mojan vacíos dispersos en mis alas
entonces
rompo y me desgarro tantas veces
como halo cruel
que pide fuego
que pide lanza
coloco mi alma tras tu huella
defiendo el blanco ante el negro que me acosa
recojo el azul de mi memoria
desgajo el sopor triste que me abraza
para signar caminos indelebles
donde nuestros labios
no pierdan sus truenos
.
.

No me alcanza, no me basta




ya no me alcanzan...
veinte poemas de amor
y una canción desesperada
para decirte que a tus labios
se aferraron mis caminos
las sonrisas en tus ojos
y en tus ropas
mi boca como llama

no me sueltes,
no me sueltes,
que mi desnudes hace puente
entre lluvias como hojas
para volverme aire y respirarte
porque no me basta, no me alcanza
la orquídea de mis deseos
que canta como brasa

dame grito con tu aliento
de mis días en tu cuerpo
como un leve suspiro que ensancha
el mar de amapolas
que dibujaste en mis cabellos
porque no me alcanza, no me basta
este verso y mis palabras

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