¿Cuánto tiempo?



No sé cuánto tiempo

podré sobrevivir

sin tu

BOCA


imagino tus labios heridos

para curarlos siempre con besos diversos

delineando travesías

con discursos sin palabras

lenguas solares en llamas

tocadas por ríos nocturnos

mientras…

las horas se bautizan con tu nombre

y en mi, como broche vehemente, algo bello

aún no cuantificable me estremece
.

Memorias del hombre que regresa del sueño



La palabra entre dos fuegos
él y ella solos en la espera
se palpan el corazón
y se besan
y están lejos y no.

El hombre sabe o quizás no sabe
sólo espera.


En su memoria hay lluvia
bruma de antiguas y distantes ciudades
olor de mar profundo
una sola mirada

En la oscuridad dice un nombre
y toca su cuerpo
no sabe si es el mismo que ha soñado
en él sólo hay vacío
memoria del campo de batalla
guerras ganadas y perdidas




Gregory Zambrano
(venezolano)

Silencio




Derramo el caldero de mis emociones sobre la piel

edifico puertas sin cerrojos

desnudo antiguos e-nig-mas

desalojo la sed entre los labios

anido en el apetito de tus manos

que me queman

más allá de los mapas y contornos

consumo re-li-gio-sa-men-te

el claroscuro predilecto

divago en el acicate de mi esencia

que resplandece en exceso

porque ya no rindo pleitesía

al big-bang del silencio

Inquietas ansias



“Somos cada día como la primera vez. Adivinamos en otros ojos nuestra búsqueda,
el momento del reconocimiento, para hallarnos, para respirarnos,
como respira la tierra a la lluvia”
Sara Mukhererjee


Me hablas de fragancias y sabores que despiertan
tu alma agobiada por los vapores cotidianos.
Entre pensamientos latentes y miradas expresivas
vibras y sientes
yo, aún temerosa
me dejo llevar por las inquietas ansias
que pueblan mi memoria
me refugio bajo tu manto acuarela
dibujo árboles desnudos
bebo de tu boca el néctar excitante
atizo placeres sin prorroga ni tiempo
desgrano tus ganas inaplazables
y tus instintos reprimidos
me acaricias, me elevas
entras, exploras, absorbes, pactas, te atreves…
invocas el éxtasis en mi pecho
allí quedo derrotada
entregada al suspirar de tu tacto en mi cuerpo
húmedo y palpitante
coincidiendo a tu ritmo y melodía
.
.
.
.
*agape*
.
.

De alas abiertas




¿Quien soy?… (Ya me dirán que estoy filosofando)… aparentemente es una pregunta simple, quizá hasta tonta, pero sé que todos nos hacemos esa interrogante en algún momento. Hoy me tocó a mí.


Yo soy lo que no soy… lo que no hago, lo que no tengo, lo que olvido, lo que amo. No finjo ser feliz, lo soy en ocasiones y la vida se vuelve ansias/deseos y otras veces esa alegría se duerme en el letargo de la ausencia donde lo sencillo se asemeja a lo inalcanzable. Así, vivo con mis demonios (que son muchos) y mis ángeles (que son más), con mis letras curvilíneas que atizan el trazo de mi sexo abrasador, con soplos de miedo y ganas en la piel.


Tal vez, soy en el mundo un habitante más que huye del bullicio cotidiano; sin duda no soy una mujer de facciones perfectas, ni medidas extraordinarias; me gusta el lado izquierdo de la cama porque está más cerca de la ventana, aún así, despierto en el derecho; tampoco tengo esa rara magia de amanecer peinada o maquillada; mis defectos internos inundan la almohada, las cortinas, mis libros, mi cepillo dental.


No baso mi vida en salones de belleza, pero sí en horas de silencio, de despertares, de pensamientos, de ronquidos entre sonrisas y lágrimas. Creo que soy como todos y a la vez distinta, un exótico personaje… y conforme a lo que soy dejo de ser lo que no quiero ser.

Mente volátil



“dónde, en qué momento, en qué palabra… se deja de querer
dónde, en qué lugar, por qué razón… se deja de sentir"
(Conchita: Dónde)


insondable espacio el de mi crédula habitación
sin sus palabras francas y sensitivas
queda sólo eso, mi habitación…
pared/iceberg
suelo/abismo
cama/anchura
ventana/muerte
luna/recuerdo
estrellas/fragilidad
pensamiento/alma
dentro de mi piel
cavilarte y no temblar
entre sueños de nada
con el andar del tiempo






Pienso, la mente estalla, levito entre purpúreos colores, vestido de hierro, coraza maldita, una calle vacía, nadie a quien esperar… más, me siguen ruidos convexos que atan su nombre a mi cama… allí sobrevivo, deambulo…espero una palabra que destile en mi boca el aire de sus voces. Esperanza. Camino amplio, el tiempo infame, sobredosis de silencio, mar/orilla, luz. Al filo, en un rincón, observo, es la realidad que sostengo como daga contra el estruendo; pesimismo confuso, dejadez del ser… Entre ausencias escribo, con versos delirantes, quizá tristes, porque no consigo arropar mi alma desde que se fue.





"Yo, con mis candados y mis llaves de aire,
yo, que escribo con humo..."

Julio Cortázar



Siento que he perdido mi centro, dónde camino, qué pienso, la cotidianidad hace hecatombe con mis palabras... qué circulo vicioso me invade... amor, locura, muerte, amor... un vicio, una rueda que aún no se detiene; soy (a veces) el ángel que no quiero ser... me desdoblo y me pierdo.

Mi alma tras tu huella



tras los ángulos estrechos de mi sombra
se articulan vocablos
mojan vacíos dispersos en mis alas
entonces
rompo y me desgarro tantas veces
como halo cruel
que pide fuego
que pide lanza
coloco mi alma tras tu huella
defiendo el blanco ante el negro que me acosa
recojo el azul de mi memoria
desgajo el sopor triste que me abraza
para signar caminos indelebles
donde nuestros labios
no pierdan sus truenos
.
.

No me alcanza, no me basta




ya no me alcanzan...
veinte poemas de amor
y una canción desesperada
para decirte que a tus labios
se aferraron mis caminos
las sonrisas en tus ojos
y en tus ropas
mi boca como llama

no me sueltes,
no me sueltes,
que mi desnudes hace puente
entre lluvias como hojas
para volverme aire y respirarte
porque no me basta, no me alcanza
la orquídea de mis deseos
que canta como brasa

dame grito con tu aliento
de mis días en tu cuerpo
como un leve suspiro que ensancha
el mar de amapolas
que dibujaste en mis cabellos
porque no me alcanza, no me basta
este verso y mis palabras

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...