Mujer metáfora



Soy una mujer hecha metáfora
letra por letra me reparto
me consumo en el silogismo
que conjura la noche
y no sé en qué día de mis sueños habito
sobrevuelo en mis temores
desnudo las vidas que los demás me inventan
mientras tejo entre líneas la que vivo
soy una mujer hecha metáfora
soy una metáfora hecha mujer



El diagnóstico y la terapéutica (Eduardo Galeano)

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"El amor es una enfermedad de las más contagiosas. A los enfermos, cualquiera nos reconoce. Hondas ojeras delatan que jamás dormimos, despabilados noche tras noche por los abrazos, padecemos fiebres devastadoras y sentimos una irresistible necesidad de decir estupideces. El amor se puede provocar, dejando caer un puñadito de polvo de querer, como al descuido, en el café o en la sopa. Se puede provocar, pero no se puede impedir. No lo impide el agua bendita, ni lo impide el polvo de hostia; tampoco el diente de ajo sirve para nada. No hay decreto del gobierno que pueda con él, ni pócima capaz de evitarlo con garantía y todo. Por otro lado, no nos da risa el amor cuando llega a lo más hondo de su viaje, a lo más alto de su vuelo. Pequeña muerte, llaman en Francia a la culminación del amor en un abrazo, que rompiéndonos nos junta y perdiéndonos nos encuentra y acabándonos nos empieza. Pequeña muerte, la llaman; pero grande, muy grande ha de ser, si matándonos nos nace".

Del libro: "El libro de los abrazos"

Levemente...


"Ando, ando
si he de caer
que sea entre tréboles"


"Despliego mis
a l a s
vuelo encendida
intacta del
olvido y la memoria"



"a quien dibujó su cuerpo
 
en los espejos de la noche"
 

cuando el mundo pierde el matiz
caigo en plena
v e r t i c a l i d a d
hacia lo hondo, en tu búsqueda
por espacios lejanos
y aleteo de pestañas

me entrego al infinito de quimeras
para sentirte en el ahorasiempre

entre fuego de orquídeas
y cargamentos de relámpagos
no hay a t a d u r as
si la piel se vuelve luz
de porciones breves
en noches oscuras
dobladas entre pliegues
de algodones
de mis labios con los tuyos

vulnerable sobrevivo
al camino del presente y sus riesgos
lo t r a n s f i g u r o
bajo párpados cerrados
traigo junto a mi tu cuerpo
de líneas exactas
de voz noctámbula
de mirada diferente
en totalidad y fragmentos

acaricio con palabras este sueño
me adentro en mis sábanas
de seda y estruendo
invento colores en paredes blancas

para hallarme con tu boca
asirte entre un beso extenso
sin m i e d o s
no en otros brazos,
no en otros rostros
no en otras almas
hoy sólo necesito encontrarte

.
.

Quizá



"Nunca se sabe
cuánto más
hay que caminar
para llegar"
.
.
.
.
*ágape*

¿Cuánto tiempo?



No sé cuánto tiempo

podré sobrevivir

sin tu

BOCA


imagino tus labios heridos

para curarlos siempre con besos diversos

delineando travesías

con discursos sin palabras

lenguas solares en llamas

tocadas por ríos nocturnos

mientras…

las horas se bautizan con tu nombre

y en mi, como broche vehemente, algo bello

aún no cuantificable me estremece
.

Memorias del hombre que regresa del sueño



La palabra entre dos fuegos
él y ella solos en la espera
se palpan el corazón
y se besan
y están lejos y no.

El hombre sabe o quizás no sabe
sólo espera.


En su memoria hay lluvia
bruma de antiguas y distantes ciudades
olor de mar profundo
una sola mirada

En la oscuridad dice un nombre
y toca su cuerpo
no sabe si es el mismo que ha soñado
en él sólo hay vacío
memoria del campo de batalla
guerras ganadas y perdidas




Gregory Zambrano
(venezolano)

Silencio




Derramo el caldero de mis emociones sobre la piel

edifico puertas sin cerrojos

desnudo antiguos e-nig-mas

desalojo la sed entre los labios

anido en el apetito de tus manos

que me queman

más allá de los mapas y contornos

consumo re-li-gio-sa-men-te

el claroscuro predilecto

divago en el acicate de mi esencia

que resplandece en exceso

porque ya no rindo pleitesía

al big-bang del silencio

Inquietas ansias



“Somos cada día como la primera vez. Adivinamos en otros ojos nuestra búsqueda,
el momento del reconocimiento, para hallarnos, para respirarnos,
como respira la tierra a la lluvia”
                   Sara Mukhererjee




Me hablas de fragancias y sabores que despiertan
tu alma agobiada por los vapores cotidianos.
Entre pensamientos latentes y miradas expresivas
vibras y sientes
yo, aún temerosa
me dejo llevar por las inquietas ansias
que pueblan mi memoria
me refugio bajo tu manto acuarela
dibujo árboles desnudos
bebo de tu boca el néctar excitante
atizo placeres sin prorroga ni tiempo
desgrano tus ganas inaplazables
y tus instintos reprimidos
me acaricias, me elevas
entras, exploras, absorbes, pactas, te atreves…
invocas el éxtasis en mi pecho
allí quedo derrotada
entregada al suspirar de tu tacto en mi cuerpo
húmedo y palpitante
coincidiendo a tu ritmo y melodía
.
.
.
.
*agape*
.
.

De alas abiertas




¿Quien soy?… (Ya me dirán que estoy filosofando)… aparentemente es una pregunta simple, quizá hasta tonta, pero sé que todos nos hacemos esa interrogante en algún momento. Hoy me tocó a mí.


Yo soy lo que no soy… lo que no hago, lo que no tengo, lo que olvido, lo que amo. No finjo ser feliz, lo soy en ocasiones y la vida se vuelve ansias/deseos y otras veces esa alegría se duerme en el letargo de la ausencia donde lo sencillo se asemeja a lo inalcanzable. Así, vivo con mis demonios (que son muchos) y mis ángeles (que son más), con mis letras curvilíneas que atizan el trazo de mi sexo abrasador, con soplos de miedo y ganas en la piel.


Tal vez, soy en el mundo un habitante más que huye del bullicio cotidiano; sin duda no soy una mujer de facciones perfectas, ni medidas extraordinarias; me gusta el lado izquierdo de la cama porque está más cerca de la ventana, aún así, despierto en el derecho; tampoco tengo esa rara magia de amanecer peinada o maquillada; mis defectos internos inundan la almohada, las cortinas, mis libros, mi cepillo dental.


No baso mi vida en salones de belleza, pero sí en horas de silencio, de despertares, de pensamientos, de ronquidos entre sonrisas y lágrimas. Creo que soy como todos y a la vez distinta, un exótico personaje… y conforme a lo que soy dejo de ser lo que no quiero ser.

Mente volátil



“dónde, en qué momento, en qué palabra… se deja de querer
dónde, en qué lugar, por qué razón… se deja de sentir"
(Conchita: Dónde)


insondable espacio el de mi crédula habitación
sin sus palabras francas y sensitivas
queda sólo eso, mi habitación…
pared/iceberg
suelo/abismo
cama/anchura
ventana/muerte
luna/recuerdo
estrellas/fragilidad
pensamiento/alma
dentro de mi piel
cavilarte y no temblar
entre sueños de nada
con el andar del tiempo






Pienso, la mente estalla, levito entre purpúreos colores, vestido de hierro, coraza maldita, una calle vacía, nadie a quien esperar… más, me siguen ruidos convexos que atan su nombre a mi cama… allí sobrevivo, deambulo…espero una palabra que destile en mi boca el aire de sus voces. Esperanza. Camino amplio, el tiempo infame, sobredosis de silencio, mar/orilla, luz. Al filo, en un rincón, observo, es la realidad que sostengo como daga contra el estruendo; pesimismo confuso, dejadez del ser… Entre ausencias escribo, con versos delirantes, quizá tristes, porque no consigo arropar mi alma desde que se fue.





"Yo, con mis candados y mis llaves de aire,
yo, que escribo con humo..."

Julio Cortázar



Siento que he perdido mi centro, dónde camino, qué pienso, la cotidianidad hace hecatombe con mis palabras... qué circulo vicioso me invade... amor, locura, muerte, amor... un vicio, una rueda que aún no se detiene; soy (a veces) el ángel que no quiero ser... me desdoblo y me pierdo.

Mi alma tras tu huella



tras los ángulos estrechos de mi sombra
se articulan vocablos
mojan vacíos dispersos en mis alas
entonces
rompo y me desgarro tantas veces
como halo cruel
que pide fuego
que pide lanza
coloco mi alma tras tu huella
defiendo el blanco ante el negro que me acosa
recojo el azul de mi memoria
desgajo el sopor triste que me abraza
para signar caminos indelebles
donde nuestros labios
no pierdan sus truenos
.
.

No me alcanza, no me basta




ya no me alcanzan...
veinte poemas de amor
y una canción desesperada
para decirte que a tus labios
se aferraron mis caminos
las sonrisas en tus ojos
y en tus ropas
mi boca como llama

no me sueltes,
no me sueltes,
que mi desnudes hace puente
entre lluvias como hojas
para volverme aire y respirarte
porque no me basta, no me alcanza
la orquídea de mis deseos
que canta como brasa

dame grito con tu aliento
de mis días en tu cuerpo
como un leve suspiro que ensancha
el mar de amapolas
que dibujaste en mis cabellos
porque no me alcanza, no me basta
este verso y mis palabras

Enigma de una voz





reuní mis tormentos

mis nostalgias  


mis sombras

se hicieron ave fénix

en el sucumbir de la madrugada

viajan en sintonía con el aíre

a veces a favor

a veces en contra

deambulan en el latir de mi ideario

en mis parpadeos

en el desnudo ocaso

en mi lúdica utopía


  inevitablemente...


cargo con las dolencias

que ellas me ocasionan

mientras espero la lenta llegada

del devenir de los dardos.


Encendamos la llama...




Encendamos la llama que ayudará a querernos


entre tumultos de locura y polvo enamorado

entre errores y aciertos

compartamos agua, pan, dolor y amor

encendamos la llama...

la noche fermenta mis deseos

el agua desabrocha mi pecho

la luna se escurre suavemente

y cae en nuestras bocas

para consumir eternidad y espacio

encendamos la llama...

escucha mi epílogo romántico

pues las palabras modelan mis pasiones

deja que los hechos construyan los recuerdos

.
*ágape*

Cuando llegue la noche



...
cuando el horizonte esté lleno
de fulgurantes estrellas
el hálito de mis pechos nacerá en tu boca
bajo los pliegues de tus manos
entre la llama de tu sexo
.
mientras el alba muera
entre sábanas traviesas
no habrá distancia entre tu piel y mi cielo
el tiempo perderá el alma
el mar se llenará de olas/fuego
colisionarán las ganas, los puntos cardinales
mi beso y tu beso
.
.
.
viviremos el lenguaje
del
“te esperaba”
.

Porque he vivido...



Yo también abrí mi corazón desolado alguna vez
padecí el maltrato de la gente que me crucificó
pero no me detuve
sentí escalar los peldaños del vacío
sufrí la agonía de mí pena
lloré desconsoladamente pensando
en lo que me abrumaba
sentí que no podía seguir así
sin un destino que me mereciera
me reprochaba la fragilidad
la voluntad se desvanecía
y me quedé sin aliento
exclamándole a un Dios incierto
¡Ayúdame!
resucité en los brazos
de una nueva esperanza
después del viaje que hice
conseguí las huellas de mis pasos
orientando el sendero de mi vida
vi la luz coger mis manos
apresurar mí encuentro
tuve repentinamente frente a mí
mi propio reflejo
y entonces supe lo que era

.
Gracias por compartir tu escrito
Cinthia Méndez

No estoy triste...



Busco formas, palabras, instantes...
que no te nombren en mi jungla mental

en silencio aguardo
sobre gotas saladas ardiendo en el suelo
con la sangre en mi piel
y entre la piel no me queda nada

....acaso huesos que me sostienen...
...tal vez la vida que no besa, que no habla...
...quizá una mirada que calla lo que el labio no soporta...

no estoy triste
sólo que las estrellas ya no están en mi cielo
la luna escarlata se burla de mi insomnio
las luciérnagas guardaron su lumbre
y la lluvia me negó su arpegio

pero, no estoy triste
aún, dentro del llanto estoy sonriendo.

Me arde la piel



Afuera las hojas crujen
retratan tu mensaje entre líneas
en las calles sobreviven los transeúntes
caminan sin mirar, indiferentes
dentro, soy un transeúnte más
¿vivo?
¿respiro?
¿qué siento?
hay demasiado espacio entre mi piel y tus dedos

afuera, entre el manto nocturno
una estrella se dilata, cae en mi iris
mi alma levita entre ejes de memorias y acertijos
mis labios suspenden el amor
arrugo mi voz, acallo el gemido

dentro, la locura gotea ágilmente
se deforma la palabra
shhhh...
me arde la piel

¡a veces sólo necesito llorar!


.

Caminito...



me viven las nostalgias que murmullan


entre lagunas y faroles nocturnos


brisas frías, colores brillantes


atávicas montañas


aromas de café y panela


sensaciones de sueños escondidos

también, vives en mi piel, primavera radiante


te siento pétalo que adorna mi abrigo matutino


golpe de ola que acaricia mis labios


licor vehemente que habita en mis piernas


y es que... me viven las nostalgias


del beso que no llega


de mis caminatas a solas


de los caminitos con flores que aún no visitas


tú: sueño y cuento infinito


te siento pétalo en mi cuerpo


¡no tardes en llegar!

Entre sueños y distancias


"vives en el umbral de esta boca
que tanto conoce de sed"
Gregory Zambrano

.

.

.
tu voz habita en mi vientre

vives y me pactas

y junto a la cuenca de tu pecho

soy transeúnte de arrugadas sábanas
.

toma mi mano entre sueños y distancias

encuéntrame pequeñita bajo tu almohada

atando lenguas para soliloquios

dibujando tu rostro en las montañas

.

amor, tú ya lo sabes…

vives y me pactas

te siento y me sientes

en las huellas de éstas palabras

más la distancia me extraña y me visita

y un rumor de sombras me llama

.

.
*ágape*

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